La Casa de la Educadora en la FIL 2019

Desde que asistimos por primera vez, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha sido una gran experiencia para la Casa de la Educadora. No sólo por la cantidad de personas que visitan nuestro concurrido stand, sino porque el entusiasmo de los asistentes por la cultura transmite una emoción sin igual. Este año, el público sumó la sorprendente cantidad de 428 mil, 23 mil más que en 2018.

Durante toda una semana atendimos a los visitantes que se asomaron a nuestro stand, contagiados del misticismo oriental que arribó junto con el pabellón y los representantes del invitado de honor: la India. Esta cultura milenaria, dignamente representada por más de treinta escritores, cautivó la atención de los asistentes y dejó en nosotros, particularmente, una profunda huella de vitalidad.

Gracias a ello, pusimos todo nuestro empeño en satisfacer a nuestros cientos y cientos de visitantes. ¡Poco pudimos descansar!

Por su parte, el poeta mexicano David Huerta y el afamado novelista peruano Mario Vargas Llosa, colmaron las expectativas de un público ávido de experiencias literarias. Los reconocimientos que ambos recibieron fueron alicientes para que el público se nutriera de la inmensa variedad de literatura que hubo en la Feria.

En la Casa de la Educadora nos sentimos muy orgullosos de haber sido parte, otro año más, de este magno evento. Creemos firmemente que la lectura es el arma principal que tiene la juventud para enfrentarse a los problemas de la sociedad y el mundo modernos. Del mismo modo, estamos seguros de que los juegos de mesa y los rompecabezas son parte fundamental de ese crecimiento cultural.

No dudamos de que volveremos a Guadalajara para la próxima edición de la FIL, en la cual será invitada de honor la ciudad de Sharjah, de los Emiratos Árabes Unidos.