Día Internacional de la Niña

¿Qué se celebra?

Más que una celebración, el Día Internacional de la Niña está dedicado a visibilizar los problemas que las menores de 17 años enfrentan en los diferentes ámbitos de su vida diaria: los prejuicios y abusos de género, la violencia y la desigualdad laboral y educativa. Asimismo, invita al mundo a reflexionar acerca de las estrategias éticas y políticas que deben adoptarse para forjar un mejor futuro para las mujeres. Sumariamente, nos recuerda también la presencia fundamental de las mujeres en sectores imprescindibles como la educación, la economía, la ciencia y la política.

¿Desde cuándo se celebra?

Desde 2012 por decreto de la ONU.

¿Cuál es el sentido de este día?

El sentido del Día Internacional de la Niña no es sesgar los problemas de cada género, sino definir los obstáculos específicos a los que se enfrentan las niñas en nuestra sociedad, partiendo del contexto en el que se desarrollan y fomentando medidas éticas para superarlos.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Como padres de familia o tutores, la mejor forma de hacer conciencia respecto a la situación de nuestras niñas (e indirectamente también de los niños) es mediante una educación crítica, tolerante y libre de prejuicios. Enseñar a nuestros hijos que niños y niñas son iguales en derechos y oportunidades, y que ninguno es más ni menos intelectual o físicamente hablando, es esencial para su formación humana y para el progreso de la sociedad mexicana. Para ello es importante mantener una comunicación abierta en nuestro círculo familiar.

 ¿De qué modo podemos propiciar un ambiente familiar abierto a la comunicación?

Educar no significa solamente transmitir conocimientos, sino también experiencias. Una buena forma de abrir un canal comunicativo con nuestros niños y niñas es a través del diálogo que surge durante el juego. Los juegos de mesa y los rompecabezas permiten centrarnos en un objetivo en común, mismo que propicia el diálogo asertivo, abierto y, sobre todo, participativo.

¿En La Casa de la Educadora tenemos juegos y rompecabezas ideales para niñas?

¡Por supuesto! Desde rompecabezas de princesas hasta rompecabezas de superhéroes, luchadores, coches, dinosaurios, planetas, paisajes y animales… Todos nuestros juegos y rompecabezas están hechos para niñas y niños, sin distinción alguna.

El primer juego de Ravensburger

En 1884, Otto Robert Maier lanzó al mercado el primer juego de mesa de Ravensburger: “Viaje alrededor del mundo” (Reise um die Erde). El juego fue una adaptación de la novela de Julio Verne, Viaje alrededor del mundo en 80 días; los jugadores debían ser los primeros en viajar por el mundo y regresar a Londres usando diversos medios de transporte.

En este juego, cada uno de los participantes (2 a 6 por partida) asume el rol de Phileas Fogg, el caballero británico que emprende la famosa travesía narrada por Verne. Para lograr el objetivo, los jugadores deben usar hábilmente las tarjetas de transporte y tomar las decisiones correctas para completar el viaje. Sin embargo, también deben superar las dificultades que el detective Fix les pone sobre cada paso que dan. El primero en llegar a Londres es el ganador.

Hacia 1987,  Wolfgang Kramer y Klaus Buergle reeditaron el juego.  Actualmente, sólo puede adquirirse en el museo del rompecabezas de Ravensburger, en Alemania. No obstante, en la Casa de la Educadora, tenemos un amplio catálogo de juegos de mesa de la marca alemana, así como rompecabezas.

 

El primer juego de mesa de Ravensburger

5 consejos para tu primer rompecabezas.

5 consejos para que armes con éxito tu primer rompecabezas.

Armar rompecabezas puede parecer un trabajo arduo e intimidante, especialmente cuando ves que algunos amantes de los rompecabezas experimentados sufren y se dan topes contra la mesa. Lo que probablemente no has considerado es que esos rompecabezas suelen tener miles de piezas y diseños muy complejos, pensados especialmente para desafiar a los expertos. Pero no te asustes. Si te estás iniciando en este increíble mundo, nosotros te damos 5 consejos para que armes con éxito tu primer rompecabezas.

1.- Busca con quién armarlo.

Sabemos que, para muchas personas, armar un rompecabezas en solitario puede ser una actividad terapéutica como dar largas caminatas por el parque. Sin embargo, nosotros creemos que armar rompecabezas es mejor en familia o con los amigos. Planea tu fin de semana y cita a los que más quieres en la sala de tu casa. Con un objetivo común, crearán vínculos más estrechos entre ustedes, al tiempo de que se divertirán ejercitando su mente. También, un rompecabezas es buen motivo para iniciar una charla profunda y compartir lo mejor de ustedes.

2.- Elijan uno.

Si nunca has armado un rompecabezas, elige uno de pocas piezas. Uno de 100 o 200 podría ser adecuado para que empieces en solitario. Pero si juntaste a tu familia y tampoco están habituados a armar rompecabezas, uno de 500 piezas es perfecto. Elijan un diseño que les guste a todos. Hay de muchos temas: desde el reino animal hasta obras de arte clásico. Sólo es cuestión de ponerse de acuerdo. ¡Las posibilidades son muchas! Puedes buscar uno de Ravensburger por acá.

3.- Distribuyan tareas.

Antes de comenzar a ensamblar las piezas, identifiquen las secciones del rompecabezas guiándose por la caja y decidan quién buscará y armará qué cosa. Pueden proceder armando secciones, figuras o las orillas. Ustedes elijan el procedimiento que más crean conveniente. Todo dependerá de su destreza. Pero recuerden que la comunicación es crucial. Todos deben estar pendientes de las tareas que los demás llevan a cabo para apoyarlos cuando sea necesario. Es probable que, mientras armas, por ejemplo, el cielo, te encuentres la pieza de un árbol. Así, no dejes que se pierda y dásela a quien sea el encargado de armar la vegetación.

Para hacer más sencillo el proceso de separación y asociación, un clasificador de piezas es de gran ayuda.

4.- Junten sus secciones. 

Una vez que han armado sus partes correspondientes, ayuden a terminar las que hagan falta y, entre todos, coloquen la última pieza. ¡Sabemos que se sentirán satisfechos y felices! Celebren su logro como quieran. Finalmente, decidan qué harán con el rompecabezas: ¿Lo colgarán en la pared o lo desarmarán para volver a armarlo en otra ocasión?

5.- ¿Y luego?

Armar un rompecabezas puede llegar a ser una de las sensaciones más satisfactorias de todas, pero también puede generar un entusiasmo todavía más grande. Es probable que, tras finalizar, se queden con ganas de más. La próxima vez podrían intentar con uno de 1000 piezas y, paulatinamente, aumentar la dificultad de sus desafíos. Pregúntense: ¿Podríamos armar un rompecabezas de 5000 piezas en un solo fin de semana? En la Casa de la Educadora tenemos de 500, 1000, 1500, 2000, 3000, 5000, 9000, 18000 ¡y hasta de 40,320 piezas! Ustedes elijan qué desafío quieren superar. Armar rompecabezas es una actividad que fomenta la unión familiar y crea vínculos estrechos entre todos sus miembros.

Este fin de semana apaguen la televisión y sus smartphones. Que nada los distraiga de su familia y de las piezas. Les garantizamos que es una actividad que nunca olvidarán.

Primera jornada del Campeonato Mundial de Puzzles.

¡Terminar un rompecabezas en equipo significa la felicidad total! El día de hoy, antes del mediodía, el equipo ruso, compuesto únicamente de cinco dedicadas y talentosas mujeres, se ha posicionado en el primer lugar del Campeonato Mundial de Puzzles, a quien ha seguido el equipo de la República Checa en segundo lugar y otro equipo ruso en tercero. Estas posiciones no son definitivas, pues todavía faltan dos etapas por llevarse a cabo.

En el torneo participaron equipos de distintos países como Uganda, Tailandia y Australia, por mencionar algunos, quienes han demostrado que armar rompecabezas genera y afianza amistades más allá de las fronteras.

Las historias de los participantes también han jugado un papel muy importante en el torneo. Hay puzzleros que han armado rompecabezas de 1000 piezas en 33 minutos y que buscaron romper su récord en este evento. Del mismo modo, los equipos se han enfrentado al reto de armar 5000 piezas en total (4 rompecabezas) en menos de 8 horas. Todo este esfuerzo se verá capitalizado cuando alguno de los equipos alce el bonito trofeo de piedra maciza, decorado con piezas de rompecabezas. El ganador, asimismo, se llevará un premio de 500 euros.

Al torneo se presentó una familia neoyorquina, compuesta de los dos padres (de 38 y 40 años) y sus dos hijos, quienes, según relataron, comenzaron a armar rompecabezas desde los cuatro años. A pesar de que la familia norteamericana no quedó en las primeras posiciones, ellos han justificado su participación imponiéndose el reto de finalizar con un buen tiempo: “No seremos los primeros, pero tampoco los últimos”, concluyeron.

Los equipos españoles son los más numerosos. Han mostrado un gran talento y poderío ocupando importantes posiciones en la tabla. Este evento ha tenido una cobertura interesante. Los jueces y los concursantes transmiten un severo entusiasmo y un gran interés, contagiando a todos de su afición por armar rompecabezas y probando, al mismo tiempo, que es una actividad que podría considerarse un deporte.

Primer Campeonato Mundial de Puzzles

Ciudad de México, 28 de septiembre de 2019. – La competencia ha comenzado. Cientos de puzzleros (armadores de rompecabezas) de varios países se han dado cita en la ciudad de Valladolid, España, para el Primer Campeonato Mundial de Puzzles organizado por la World Jigsaw Puzzle Federation y Ravensburger, la editorial de rompecabezas más importante del mundo. Los equipos se encuentran compitiendo en tres categorías contrarreloj en las que se esfuerzan por demostrar su destreza, paciencia y, sobre todo, su máximo nivel concentración. La primera prueba consiste en armar cuatro rompecabezas de 1000 y 1500 piezas en un plazo máximo de 8 horas. La segunda, por parejas, en armar uno inédito de 500 piezas en 90 minutos, y, la última, individualmente, en un rompecabezas inédito de 500 piezas en menos de 2 horas.

El equipo mexicano está bien representado por Gloria Quintero Durán, Cuauhtémoc Guzmán Barrios, Iván Horta Alonso, Juan Gerardo Medina Macías y Berenice Morales Cabrera; todos ellos talentosos y experimentados puzzleros.

Durante la primera prueba, los equipos debieron armar 4 rompecabezas complejos y desafiantes de Ravensburger: Hitos del mundo y Aventuras en la selva, ambos de 1000 piezas; y Mundo salvaje y 99 cosas bellas en rojo, de 1500 cada uno.

 

La primera escuela de sordomudos en México

El profesor francés Eduardo Adolfo Huet Merlo, quien impulsó la educación para niños con problemas de mutismo y sordera tanto en Francia como en Brasil, arribó a México a principios de 1866 por invitación de Benito Juárez para que instituyera una escuela de sordomudos.

A pesar de que México se encontraba entonces gobernado por el Segundo Imperio, dicha empresa pudo concretarse gracias al apoyo del filántropo mexicano José Urbano Fonseca, quien fuera ministro de Justicia y de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Mariano Arista, pues influyó en don Ignacio Trigueros –importante impulsor de la educación inclusiva–, y en la municipalidad para que se financiara la institución, la cual, finalmente, se estableció en la sede provisoria del antiguo Colegio de San Juan de Letrán ese mismo año.

El proyecto de Eduardo Huet y José Trigueros inició únicamente con tres alumnos, mismos que estuvieron a cargo del maestro francés. El 16 de diciembre de 1866, los pequeños pupilos presentaron su primer examen, hecho sobre el que el Diario del Imperio publicó:

El domingo pasado hemos tenido el gusto de saber que en México existe tan importante institución, y de presenciar los exámenes de tres niños sordomudos, de familias pobres, que en siete meses han aprendido el alfabeto, a escribir y que comprenden el idioma de señas de su interesante profesor D. Eduardo Huet, también sordomudo, el cual, por ser francés, tiene el doble mérito de haber enseñado a los niños en español, que escriben con perfecta ortografía.

Un año después, tras la caída del Imperio y con el proyecto de Restauración republicana, Benito Juárez instauró la Ley Orgánica de Instrucción Pública, la cual propició la creación de la Escuela Nacional Preparatoria a través de Gabino Barreda, y de la Escuela Nacional de Sordomudos, dirigida por su fundador Eduardo Huet, estableciéndose en el ex Convento de las capuchinas de Corpus Christi. De esta manera, la Escuela de Sordomudos contó con un plan de estudios oficial: 1) Lengua española, escrita, expresada por medio del alfabeto manual y pronunciado; 2) Aritmética; 3) Teneduría de libros; 4) Catecismo; 5) Geografía; 6) Historia; 7) Historia natural; 8) Horticultura; y 9) Trabajos manuales de bordado para niñas.

Desde entonces, en México se han gestado importantes reformas en favor de la inclusión educativa. Sin embargo, aún deben redoblarse los esfuerzos a través de cambios sociales que permitan la inclusión de las personas sordomudas en estratos cada vez más amplios y significativos. Tal vez, en un futuro, la lengua de señas llegue a ser una materia obligatoria en las escuelas elementales. Aquello sería un gran avance, tanto moral como intelectual en nuestra sociedad.

Los Emulantes. Niños y niñas en la Guerra de Independencia

Los rostros de la Guerra de Independencia suelen ser los mismos: don Miguel Hidalgo, José María Morelos, Ignacio Allende, Josefa Ortiz de Domínguez o Juan Aldama. Pero la victoria de la lucha armada no sólo se debió a las pericias de estos afamados héroes nacionales, sino que estuvo sostenida principalmente por miles de soldados anónimos cuyas hazañas, sin embargo, han pasado desapercibidas en la memoria de nuestro país. Muchos de esos soldados anónimos fueron, además de comerciantes y campesinos, niños y niñas que se vieron obligados, por diversas circunstancias, a unirse a las filas insurgentes.

Fue así como se creó, durante los primeros años del Movimiento de Independencia, la Compañía de Niños del Ejército Americano, llamada por José María Morelos como el grupo de Los Emulantes (que emulaban o imitaban la gallardía de los adultos más destacados de la gesta). Este grupo sin experiencia bélica, pero con mucho ímpetu, estaba conformado por niños de entre 8 y 16 años que podían sostener un rifle y mantener los ideales enclavados en el futuro de la nación emergente.

Los Emulantes fueron dirigidos por Juan Nepomuceno Almonte, el hijo de 8 años del mismísimo “Siervo de la Nación”, y quien peleó al lado de personajes que serían imprescindibles en nuestra historia patria como Martín Carrera, con 9 años; Mariano Arista, con 11 años y Narciso Mendoza, el “Niño artillero”, con 12 años.

Este último protagonizó una de las hazañas más memorables del grupo de niños militares. Durante el sitio de Cuautla en febrero de 1812, las huestes del comandante Félix Calleja cercaron al Ejército Insurgente comandado por Morelos. Ante los fieros ataques de los realistas, los independentistas creyeron perder el sitio de Cuautla, por lo que comenzaron a retirarse. Sin embargo, Narciso Mendoza, abriéndose paso entre los beligerantes y las balas con una antorcha en mano, logró disparar uno de los cañones causando considerables bajas entre los hombres de Calleja y ocasionando su eventual retirada. Gracias a esto, Morelos pudo entrever la posibilidad de realizar un avance significativo hacia la Ciudad de México y asestar un golpe trascendental en favor de la Independencia.

Mientras los niños se atrincheraban en los páramos sitiados por el ejército realista, las niñas también jugaron un papel crucial durante la guerra socorriendo a los heridos, cargando los víveres y procurando las atenciones necesarias a los soldados para que pudieran seguir luchando. Las más de las veces, fungían como voceras y mensajeras, dando muestras de astucia y un valor inestimable para cumplir con los objetivos de la lucha de independencia.

Así, en el mes patrio, recordemos y gritemos vivas por los niños y las niñas que, viéndose arrastrados a una lucha ajena, pelearon valientemente para que el día de hoy pudiéramos disfrutar de un país libre.

El primer rompecabezas moderno

¿Alguna vez te has preguntado cómo fue el primer rompecabezas de la historia? Nosotros nos hemos figurado que las primeras personas en romperse la cabeza fueron quienes desarmaron algo y luego no supieron cómo volver a armarlo. Resulta divertido imaginar a alguien tratando de embonar, sin éxito, las piezas de una silla o de una carreta.

Sin embargo, los rompecabezas, tal como los conocemos hoy en día, se atribuyen al ingenio del cartógrafo y grabador británico John Spilsbury, quien, en su tiempo libre, tuvo la ocurrencia de seccionar un mapa recortando los países sobre sus líneas fronterizas y pegar los fragmentos en piezas de madera. Spilsbury llamó a su invento “mapas diseccionados”, ideales para que los niños aprendieran geografía de manera divertida.

Otra versión de la historia cuenta que la institutriz de los hijos del rey Jorge III, Lady Charlotte Finch, fue quien ideó originalmente el concepto y le pidió a Spilsbury que fabricara el mapa. Su idea era básicamente mantener entretenidos a los príncipes británicos. ¡Vaya diversión principesca!

Un rompecabezas al mes

Hay personas que pasan tiempo de calidad en familia frente a la televisión. Podríamos decir que eso tiene algo de positivo, porque llevan a cabo una actividad en conjunto de la que cada uno puede opinar y enriquecer sus ideas. Por otro lado, hay quienes realizan actividades deportivas en familia: corren, juegan futbol o, simplemente, acuden a eventos deportivos, enriqueciendo, de esta manera, su acervo cultural.

¿Pero qué pasa cuando llueve a cántaros y es imposible salir de casa o cuando, simplemente, buscamos una distracción más estimulante? Hay un sinfín de alternativas que permiten la distracción, la diversión y, al mismo tiempo, la integración familiar. Una de ellas –y tal vez de las más completas– es armar rompecabezas, pues fomenta la unión de los miembros de la familia y el trabajo en equipo, así como el ejercicio cognoscitivo tan necesario a cualquier edad. Asimismo, esta actividad establece un objetivo en común y su cumplimiento da una gran satisfacción colectiva que nos ayuda a perfeccionar nuestros valores.

Armar un rompecabezas al mes es la actividad ideal para divertirse y aprender en familia.

Los niños y el empequeñecimiento del mundo

Es indudable que la tecnología se ha convertido en una herramienta necesaria para nuestras labores cotidianas. Ahora mismo es difícil imaginarnos la vida sin el auxilio que nos ofrece, por ejemplo, un teléfono celular. Sin embargo, al mismo tiempo la tecnología ha propiciado que confundamos el mundo digital con el mundo real, cambiando así las amenas y constructivas charlas familiares por las vagas e impersonales conversaciones en las redes sociales.

Pero si para los adultos la enajenación tecnológica supone un grave problema en sus relaciones sociales y familiares, para los niños es todavía más perjudicial, ya que no sólo compromete su adaptabilidad social y sus destrezas fisiológicas e intelectuales, sino que, además, hace de su mundo un lugar extremadamente pequeño. Cuando un niño pasa horas inclinado sobre una pantalla apenas más grande que su mano, deja de asombrarse por lo que hay fuera de ella: esa realidad que, indudablemente, es abismalmente más extensa e impresionante.

El correcto desarrollo de los niños depende de su interacción directa con el mundo, de las experiencias y las aventuras que viven en él. Sólo a través del juego su creatividad gana dimensiones tan vastas como el universo. Por eso, la imaginación de un niño no debe caber en la palma de su mano; debe extenderse incluso más allá de lo que nosotros podemos concebir.

Imaginación libre